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Paolo

- A ver si nos bañamos algun dia- dijo Paolo -A mi no me apetece- explico Nenya -Pero si hace tres años veníamos siempre a bañarnos al rio- replico Paolo -Ya pero eso era antes- replico Nenya -¿Antes de que?- pregunto Paolo -Antes de lo que tu ya sabes- respondio Nenya -Bueno, haced lo que queráis esta noche yo me voy a bañar. -Alla tu, ya sabes de que nos han advertido- dijo Nenya -Cobardica- expreso Paolo. Aquella noche Paolo llego al rio en bicicleta y con una linterna, hacia algo de frio para bañarse en esa noche veraniega, pero el venia muy animado a ello. Se metio en las oscuras aguas y hundio la cabeza, cogio agua con la boca y la escupio como una fuente. En ese momento oyo unos ruidos, eran como gemidos, pero los ignoro y siguió bañándose. De repente escucho un gemido mucho mas cerca, era como si alguien llorara. Salio del agua y se vistió, empezaba a asustarse cuando vio una sombra, creyo al principio que se trataba de alguien, pero era algo. A la luz de la Luna vio un ser qu...

El Telequinetico

Coralo tenia 9 años cuando empezo todo. Aquel dia estaba pastoreando a las ovejas con otros crios de la aldea, estaba a punto de hacerse de noche y el cielo estaba nublado. -Coralo, lleva las ovejas a la aldea, nosotros nos quedamos aquí. Los demas chicos eran mayores que el y sabia que por la noche hacian cosas oscuras y malas con las chicas. -De acuerdo Joan, las llevare, pero no te retrases mucho, sabes que tu madre se preocupa. -Mira pequeño, no me des consejos y haz lo que tienes que hacer- dijo Joan de manera chulesca mientras los demas sonreian. Coralo pastoreo a las ovejas hasta el valle que llevaba de camino hacia la aldea, entonces escucho un rugido vio a era un inmenso leon de las cavernas. Coralo solto en baston de madera y salio corriendo, entonces escucho como le perseguia, ya notaba su aliento y oia su corazon palpitar. En ese momento ocurrio el milagro, el leon dios dos zarpazos en el aire porque Coralo se habia elevado, al tener miedo habia conseguido despertar el pod...

La huida de Coralo

“Mas rapido, mas rapido”. Coralo corria con todas sus fuerzas, los guerreros de Wunda la perseguían y casi notaba el frio de sus aceros y su fetido aliento. Le habian visto con sus compañeros intentar rescatar a la princesa y la orla magica y ahora tenian que haber salido corriendo; casi estaban encima de el, la carrera por el monte estaba llegando a su final. Entonces cerro los ojos y estiro los brazos, poco a poco sus pies se despegaron del suelo. -¡Alli esta!- dijo una voz grave de un guerrero. Al instante una veintena de flechas rondaban a Coralo, pero el ya se elevaba seis metros sobre el suelo. -¡Es un brujo!- dijo otra voz- ¡Se escapa! Coralo estaba llegando a la altura de las copas de los arboles mientras veia abajo a los soldados como gritaban soezmente y como le amenazaban con las espadas. Coralo llego hasta las nubes, veia el bosque entero como una mata verde, entonces lo vio, tras las nubes estaba el horizonte azul. Se acerco a las nubes azules y fue descendiendo a favor de...

Boabdil de Granada

Comenzaba a anochecer, desde la Alhambra se veían los montes de Granada. Entonces Boabdil se quedo solo, mudo, mirando al cielo y las estrellas. Una luz cegadora surco la noche, y se acerco a donde el estaba; de allí salio un aparato cilíndrico de metal. -¡¡Pensé que no volveríais!!- chillo Boabdil. Y entonces oyó una voz en su mete: “Ya sabes cual es el precio que tienes que pagar, quince mil monedas de oro y ocho mujeres para hacer experimentos” -Lo de las mujeres puedo entregároslo la semana que viene, pero las quince mil monedas me son muy difíciles, casi imposible. Del aparato salio un halo de luz y de allí surgió un ser grisáceo, de la altura de un niño y con grandes ojos ovalados. “No tenemos mas tiempo, las necesitamos para mañana” -Para mañana me es imposible- replico Boabdil “Entonces no hay trato, Granada será conquistada, no os ayudaremos, y pasaras a la historia como el musulmán mas cobarde del mundo” Boabdil se quedo pensativo mientras el carro volad...

SIGLO XXV: UN UNIVERSO ALTERNATIVO

SIGLO XXV (OTRA LINEA TEMPORAL) Hylga se acercó al cristal, aquel pez gigantesco la estaba observando. -Deberías de pensártelo- exclamo un hombre a su espalda. -Ya está decidido Atros- respondió Hylga- me iré mañana al amanecer, no hay más que hablar. El pez se dio la vuelta y se alejó, ahora pasaban un banco de peces de colores tras el cristal. -Pero si es muy buen negocio, es la oportunidad de tu vida, ¡piensa cuántas vidas podrías salvar!- replico Atros. -Lo siento, pero no quiero trabajar con embriones, va contra mi ética. Entonces se acercó donde se veían los peces y abrió una puerta en la esfera de cristal que daba a un pasillo. Se montó en un aparato y subió de las profundidades del mar hasta casi la superficie. Cuando llego arriba, se veía el sol dar sus últimos rayos a través del agua. -Ese ovoide esta regular, Hylga. -No pasa nada Markus, mañana saldremos de esta ciudad. -No te ha gustado la oferta que te han hecho. -No ya sabes que aunque estén enfermos, no debemos de entro...

Waluigi

Todo empezó aquella noche delante del ordenador, estaba mirando en Internet el nuevo juego de Mario tenis cuando de repente llego a la imagen de Wario, el malvado enemigo de Mario, y entonces dio a la tecla de “siguiente” y apareció un ser alto, extraño, vestido de morado y azul oscuro, ponía “Waluigi, entonces tuvo una revelción. “Claro, si hay un Luigi para Mario, debe de haber un Waluigi para Wario”, y se quedo mirando la imagen, de manera confusa y desordenada. Apago el ordenador no sin tener la imagen de aquel extraño ser en mente, se acostó pero seguía pensando en Waluigi de manera obsesiva y paranoica. No pudo dormir y a la mañana siguiente no fue a la universidad, estaba agobiado, encendió la pantalla del ordenador y se quedo mirando fijamente la imagen de aquel ser alto y delgado que era el Wario de Luigi o el Luigi de Wario. Sus padres le dijeron que que le pasaba pero el tenia miedo y vergüenza de confesar la verdad, sabia que nadie le iba a entender nunca y que iba a provo...

Herbert y Xonia

Herbert no recordaba cuanto tiempo llevaba soñando con Xonia todas las noches, se pasaba todos los días observando sus larguísimas piernas y su cabellera morena ir de un lado a otro de la agencia, suspiraba cada vez que se acercaba a el y a su compañero. La agencia de alto secreto funcionaba desde hacia tantos años que sus dirigentes no lo recordaban, allí era donde Herbert pasaba el día, pero no era ni por el dinero ni por estarse todo el día sentado por lo que añoraba el trabajo, sino por Xonia. Su compañero Michael era un hombre simpático, pero no parecía interesado por Xonia, quizá era gay, pensaba Herbert. Xonia se acercaba a ellos y el temblada cuando se ponía a teclear el ordenador muy cerca suyo. -Sabes- dijo Michael- ayer nos dijeron quien va a ganar los oscar dentro de cinco años. Pero Herbert miraba a Xonia -También nos han dicho otros ocho planetas nuevos donde hay vida- insistió Michael Pero el no le escuchaba Entonces lo vio antes de que sucediese, Xonia resbalo y cayo al...